Porsche Taycan: Todo lo que necesitas saber sobre el eléctrico de la marca
El Porsche Taycan, el primer automóvil eléctrico de la marca Porsche, diseñado desde cero para competir con los mejores deportivos sin combustión. También conocido como Porsche 9J1, es el heredero tecnológico del 911, pero con un motor que no necesita gasolina. No es un 911 con baterías. Es algo completamente distinto: un coche que mantiene la esencia de Porsche —precisión, equilibrio, emoción— pero lo hace con electricidad pura.
El Porsche 911, el ícono deportivo con motor trasero y más de 60 años de historia, sigue siendo el corazón de la marca, pero el Taycan es su contraparte moderna. Mientras el 911 se mantiene fiel a su motor de combustión, el Taycan apuesta por aceleración instantánea, silencio absoluto y una plataforma eléctrica que permite una distribución de peso casi perfecta. Y sí, el Porsche Taycan Turbo S, la versión más potente del eléctrico, con más de 760 caballos y una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 2.8 segundos supera en arranque a cualquier 911 Turbo S, aunque no en velocidad máxima ni en sonido.
Lo que muchos no entienden es que el Taycan no compite solo con Tesla o Audi e-tron. Compite con el espíritu del 911. ¿Puedes sentir la carretera con un coche eléctrico? Sí, y el Taycan lo demuestra. Su suspensión, su dirección, su peso bajo —todo está pensado para que no pierdas conexión con la carretera, aunque no escuches el ruido del motor. Es un coche que te hace pensar: "Esto es Porsche, aunque no haga ruido".
Si te gustan los coches deportivos, pero te interesa el futuro, el Taycan es la puerta de entrada más auténtica que existe. No es un coche para probarlo una vez. Es para vivirlo cada día: en la ciudad, en la autopista, en la montaña. Y aunque no tenga el mismo sonido que un 911, tiene algo más raro: la misma alma. Por eso, entre los artículos que encontrarás aquí, no solo verás comparativas con el 911, sino también pruebas reales, detalles técnicos de la batería, cómo afecta el clima a su autonomía, y por qué muchos dueños nunca volverán a un coche de gasolina.