Si alguna vez has escuchado a alguien decir Por-sha y otro decir Por-she, no estás loco. La forma en que la gente dice Porsche ha generado más discusiones que muchos modelos de coches juntos. Y no es solo un error de pronunciación: hay una historia detrás, una que empieza en Alemania y termina en los estacionamientos de Miami, Los Ángeles y Madrid.
El origen real de la palabra
Porsche no es una palabra inventada para marketing. Es un apellido alemán. Ferdinand Porsche, el ingeniero que fundó la empresa en 1931, nació en Maffersdorf, Bohemia -entonces parte del Imperio austrohúngaro, hoy República Checa- y era de origen alemán. Su apellido se pronuncia en alemán como Por-sha, con una ch suave, como en la palabra ich (yo). Esa ch no suena como la ch de chocolate, sino como el sonido que haces al susurrar sh con la lengua cerca del paladar.
En alemán, la ch después de o o a siempre se pronuncia así. Piensa en Bach (no Ba-sh, sino Bach con ese sonido siseante). Porsche sigue esa regla. La empresa misma, en sus materiales oficiales en alemán, lo pronuncia así. Y si vas a Stuttgart, donde está la sede, verás que los empleados lo dicen Por-sha.
¿Por qué tanta gente dice Por-she?
La versión Por-she no es errónea por capricho. Es el resultado de cómo el inglés y otros idiomas adaptan palabras extranjeras. En inglés, cuando una palabra termina en -e y no tiene una ch clara, la gente asume que debe sonar como she. Es lo mismo que pasa con Le Creuset -muchos dicen Le Crew-zay, pero en francés es Le Krö-zeh. La lengua materna de quien habla moldea la pronunciación.
En Estados Unidos, donde Porsche vendió millones de coches desde los años 70, la pronunciación Por-she se volvió popular entre conductores que no hablaban alemán. La prensa automotriz de la época, los comerciales de televisión, incluso los vendedores de concesionarios lo decían así. Con el tiempo, se convirtió en lo normal. Hoy, si dices Por-she en Florida, nadie te mira raro. Si lo dices en Stuttgart, te corriguen con una sonrisa.
La división cultural
La forma en que dices Porsche puede decir mucho sobre tu relación con el coche. En círculos de entusiastas puristas -especialmente en Europa- decir Por-sha es una señal de respeto. Es como decir que conoces la historia, no solo el logo. En redes sociales, los comentarios como "Si dices Por-she, no sabes nada de Porsche"" son comunes, y a veces se vuelven virales.
Pero en el mundo real, esa división es artificial. Un dueño de un 911 de 1987 en Barcelona que dice Por-she no es menos apasionado que alguien que lo dice Por-sha. Lo que importa no es cómo lo dices, sino por qué lo amas. Muchos dueños de Porsche no saben cómo se pronuncia en alemán, y aun así pasan horas limpiando su coche, modificando su motor o viajando a eventos de clubes.
La marca y su postura
Porsche AG no ha tratado de imponer una forma correcta. En sus videos en inglés, los narradores usan Por-she. En sus videos en alemán, usan Por-sha. No hay un manual de pronunciación en su sitio web. La empresa entiende que es una marca global, y las lenguas se adaptan. Lo que sí hacen es enfatizar la pronunciación correcta en sus eventos de historia y en sus museos -como en el Porsche Museum de Stuttgart- donde los guías explican: "Ferdinand Porsche lo pronunciaba así".
En el 2020, Porsche lanzó una campaña titulada "How to Say Porsche" en YouTube. No era una lección de alemán. Era una historia corta sobre Ferdinand Porsche, con subtítulos que mostraban ambas formas. El mensaje no era "Estás equivocado", sino "Aquí está el origen". La campaña tuvo más de 12 millones de visitas. Nadie se enojó. Todos aprendieron algo.
¿Deberías corregir a alguien?
No. No deberías corregir a alguien por cómo dice Porsche. No es como corregir la diferencia entre un 911 y un Cayenne. Es un sonido. No una característica técnica. Si alguien te dice Por-she, no es un ignorante. Es alguien que creció escuchando así. Quizá su padre tenía un 911, o su primer coche fue un Boxster, o vio un anuncio en la tele en los 90.
En cambio, puedes decir: "Sí, también se dice así. Pero en Alemania lo pronuncian como Por-sha. Es curioso, ¿no?" Eso abre una conversación. No la cierra. La historia de Porsche no es solo de motores y diseño. Es también de cómo una palabra viaja, se transforma y se vuelve parte de la vida de miles de personas.
Lo que realmente importa
Al final, lo que hace que un Porsche sea especial no es cómo lo dices. Es cómo lo sientes. Es el sonido del motor de seis cilindros, el tacto del volante de cuero, el olor a goma y metal cuando lo enciendes. Es el hecho de que, aunque hayas pagado 200.000 euros o 15.000 en un modelo de 1985, lo que te conecta con él es la misma emoción.
Si quieres pronunciarlo como Ferdinand Porsche, bien. Si prefieres decirlo como lo escuchaste en la radio, también bien. Lo que sí es importante: no dejes que una palabra te aleje de una pasión. Porque no hay un solo Porsche. Hay tantos como personas que los aman. Y cada uno tiene su propia forma de decirlo.
¿Cómo se pronuncia Porsche correctamente en alemán?
En alemán, Porsche se pronuncia como Por-sha. La "ch" final suena como el sonido suave en "ich" o "Bach", no como la "sh" en "she". Es un sonido siseante, producido con la lengua cerca del paladar, no con los labios.
¿Por qué muchos hablantes de inglés dicen "Por-she"?
Porque en inglés, las palabras que terminan en "-e" suelen pronunciarse con el sonido "/i:/" como en "she". La gente asume que Porsche sigue esa regla, aunque no sea correcto en alemán. Es un fenómeno común con palabras extranjeras: por ejemplo, "Le Creuset" se dice "Le Crew-zay" en inglés, aunque en francés es "Le Krö-zeh".
¿Porsche corrige a la gente por cómo lo dice?
No. La empresa Porsche no impone una forma correcta. En sus videos en inglés, usan "Por-she". En sus videos en alemán, usan "Por-sha". Su enfoque es educativo, no correctivo. En su museo de Stuttgart explican la pronunciación original, pero no critican a quienes la dicen de otra forma.
¿Es malo decir "Por-she"?
No es malo. Solo es diferente. Decir "Por-she" no te hace menos apasionado por el coche. Lo que importa es tu conexión con el vehículo: cómo lo cuidas, cómo lo conduces, qué significa para ti. La pronunciación no define el amor por un Porsche.
¿Dónde se pronuncia Porsche como "Por-sha"?
En Alemania, especialmente en Stuttgart, donde está la sede de Porsche. También entre entusiastas europeos que conocen la historia de la marca y en eventos de clubes de coches clásicos. En países hispanohablantes, muchos lo dicen "Por-sha" por influencia del alemán o por haber leído sobre su origen.
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