Volkswagen en español: Relación con Porsche y lo que realmente importa
El Volkswagen, la corporación alemana que desde 2012 posee la marca Porsche. También conocida como Volkswagen AG, es una de las mayores manufactureras del mundo, pero no fabrica los Porsche que tú conoces. Aunque comparten dueño, Porsche sigue siendo una marca independiente con su propia identidad, diseño y filosofía de conducción. No es un submodelo de Volkswagen, ni un coche económico con logotipo de la marca. Es un deportivo alemán de lujo, hecho en Stuttgart, con motor trasero y una historia que va desde 1963 hasta hoy.
La relación entre Volkswagen y Porsche no es de jerarquía, sino de sinergia. Volkswagen proporciona plataformas, tecnología de baterías, sistemas de infotainment y economías de escala, pero Porsche mantiene el control absoluto sobre el rendimiento, la dinámica y el sonido del motor. Por ejemplo, el Porsche 911, el deportivo más longevo del mundo, con motor trasero y diseño inalterado desde los años 60, no usa chasis de Tiguan ni motores de Golf. El Taycan, en cambio, comparte arquitectura eléctrica con el Audi e-tron, pero su manejo, suspensión y peso están ajustados por ingenieros de Porsche, no por los de Audi. Esto es clave: Volkswagen es el propietario, pero Porsche sigue siendo el dueño de la experiencia de conducción.
Si buscas un Porsche, no estás comprando un Volkswagen. Estás comprando un coche que se desarrolla en una fábrica diferente, con técnicos distintos, y que sigue reglas propias. Las gorras de Porsche, los modelos como el 718 Boxster o el GT3 RS, los precios que suben cada año —todo eso nace de la cultura de Porsche, no de la de Volkswagen. Incluso cuando Volkswagen invierte en electrificación o en sistemas de asistencia, lo hace para que Porsche siga siendo el referente, no para que se vuelva más parecido a un Passat.
En esta colección de artículos, encontrarás respuestas claras sobre cómo se fabrican los Porsche, qué modelos son realmente deportivos, cuánto cuestan, y por qué el 911 sigue siendo el rey. También verás cómo se confunden a veces las gorras de Porsche con las de la Guardia Nacional, o cómo el nombre de la marca viene del apellido de su fundador. Todo esto, desde la perspectiva de quien entiende que Volkswagen es el dueño del edificio, pero Porsche es quien vive en la planta alta, con el motor encendido y la puerta cerrada.